|
ME COME EL DIA A DIA
¿Ha sentido alguna vez que
las actividades del día a día le comen el tiempo?, ¿Le cuesta conseguir
tiempo para hacer cosas nuevas? Si sus respuestas son afirmativas no se
preocupe, a todos nos pasa, lo importante es estar conscientes que no se
trata de no tener el tiempo para cosas nuevas se trata de hábitos y los
hábitos pueden ser unos poderosos aliados.
Hay
actividades de mantenimiento y actividades de progreso, normalmente el día a
día se nos va en actividades de mantenimiento, estas actividades en su
mayoría son necesarias otras fueron en algún momento pero nos habituamos a
hacerlas y seguimos haciéndolas y otras si analizamos concienzudamente no
nos lleva a ningún lado, algunas de las que son necesarias se pueden hacer
de manera mas eficiente o delegarlas, pero porque las seguimos haciendo,
simplemente porque en algún momento se convirtieron en un habito, cualquier
actividad que se realice repetidamente durante cierto tiempo (21 días o más)
se convierte en un habito y estos se realizan de manera automática, este
mecanismo es de mucha utilidad siempre y cuando el habito sea positivo, nos
impulse, nos ayude a lograr lo que queremos. Pero si ya no nos es útil, si
no es un hábito positivo o si nos roba tiempo para incorporar nuevos hábitos
entonces actúan en nuestra contra.
¿Qué hacer entonces? La
respuesta es hacernos conscientes a través de la revisión periódica de lo
que estamos haciendo, como lo estamos haciendo y porque lo estamos haciendo,
es recomendable hacer una revisión diaria y semanalmente planificar la
siguiente semana incorporando conscientemente aquellas actividades o metas
que sabemos son de suma importancia, aquellas de progreso. No serán fáciles
puesto que no tenemos aún el hábito, pero si se hacen conscientemente
durante un tiempo terminan siendo parte automática de nuestras acciones, eso
es parte del ciclo de aprendizaje que tiene 4 fases:
1-. Inconsciente – Incapaz:
En esta fase se desconoce que se desconoce, por ejemplo alguien que jamás en
su vida ha visto un carro no tiene conciencia que no sabe manejar.
2-. Conciente – Incapaz: En
esta fase se sabe que no se sabe, la misma persona que jamás había visto una
carro, en el momento que lo ve y lo conoce en ese mismo momento pasa a la
fase 2. Es importante esta fase, porque quien se niega a ver cosas nuevas no
puede pasar a las siguientes fases. Normalmente cuando estudiamos algo,
leemos un libro, asistimos a un curso o seminario, vemos una materia teórica
en la universidad apenas estamos en la fase 2, ha visto algo nuevo pero aún
no lo ha practicado como para decir que es capaz.
3-. Conciente – Capaz: En
esta fase ya se empieza a practicar, se es capaz de lograr el resultado pero
hay que pensar todo lo que se hace, es decir, las acciones tienen que ser
conscientes, ya esta realizando algunas tareas con el computador pero tiene
que pensar cada acción que va a realizar y toda su atención está en esa
tarea. Un novato manejando tiene que pensar que va a pisar el embrague, cual
velocidad y hacia que dirección debe mover la palanca y si le hablan pierde
la secuencia.
4-. Inconsciente – Capaz:
En esta fase ya se ha adquirido el habito, la persona escribe en el
computador mientras habla por teléfono, maneja y habla por celular etc. Se
pueden hacer cosas sin necesidad de pensar en los pasos para realizarlas, se
hacen en forma automática.
En
grandioso como podemos llegar a realizar cosas de manera que parecen fáciles
porque ya hemos llegado al nivel de ser capaces en forma inconsciente, pero
al mismo tiempo es peligroso porque puede ser una práctica anticuada, se
pudo haber aprendido de mala forma o no de la manera más eficiente o
simplemente podemos caer en exceso de confianza.
Por otro lado
tenemos otras virtudes que compensan los posibles riesgos de caer en hábitos
obsoletos o inadecuados para nuestros propósitos, tenemos el poder de
elección, la capacidad de análisis y de reflexión. Estas capacidades
combinadas con los hábitos nos pueden elevar a logros increíbles, sin
embargo nos come el día a día, solo confiamos en nuestros hábitos y la
pregunta es ¿Cuánto tiempo le dedico a la revisión, análisis, reflexión de
lo que estoy haciendo y para donde me dirijo? Sabe parte del estrés está
dado porque dentro de nosotros existe lo que se llama conciencia, esa
vocecita que nos esta advirtiendo que debemos reflexionar y en la medida que
no la escuchamos más nos estresamos.

Alfonso Goris C.
Ver
Articulos anteriores
Si desea expresar y compartir su opinión sobre
este tema haga Clip aquí:
Foro
|
|